La Bellamátic

Un Proyecto de La Más Bella (Pepe Murciego y Diego Ortiz)

foto: juan pardo

Parece que nadie se ha dado cuenta de que la tecnología digital no se puede comer. La apoteosis de lo digital, con sus millones de ceros y unos recorriendo sofisticados cables de fibra óptica, nos ha llenado de inmaterialidades. Las cosas aparecen representadas en pantallas de ordenador, incluso de teléfonos móviles; pero como si de castillos de naipes se tratara, las imágenes digitales se derrumban con estrépito apenas con un soplido virtual (el acto de pulsar la tecla ESC). No hay nada tras esas imágenes, tras esas pantallas: ni paisajes de verdad, ni guerras, ni la cara de nuestros amigos, ni sexo. Todo tiende a ser digitalizado, naturalmente también el arte. Síntoma inequívoco de que todo va a desaparecer triturado en ceros y unos que se desvanecerán en los cables como los ríos que van a parar al mar.

¿Queda hueco para las cosas de comer, de tocar, de romper, de tirar a la bolsa de basura? ¿Hay sitio para lo analógico, para la máquina tras cuyo cristal hay cosas que, si lo deseas, puedes tocar, mirar, leer?. Sí. Bellamátic es una máquina expendedora de arte, una máquina analógica, sin ceros y unos, sólo con una raja para meter euros, para que la máquina al instante devuelva una sutil pieza literaria, un poema objeto, una copia de videoarte, un CD de música experimental...

Bellamátic es una máquina ideológicamente anticuada, conceptualmente low-tech, sin representaciones virtuales. En su interior hay cosas de verdad, ediciones paralelas creadas por múltiples artistas y colectivos, imposibles de conseguir por otras vías: libros de poesía, de cómic, vídeos, música, fotocopias, maquinitas, fotos...

A Internet, que es un invento fantástico, le falta lo que Bellamátic sí tiene: si quieres -a cambio de unas monedas- puedes obtener al instante lo que estás viendo tras el cristal, para que el disfrute digital de la visión se convierta en el goce analógico de la posesión. Pero Bellamátic, que fue pensada como kiosco ambulante, ya antes de nacer nos había salido rana, y se puso a hacer muchas cosas más: Bellamátic es una obra en sí misma, y sobre todo una excusa para que multitud de artistas realicen insospechadas interacciones: acciones, performances, instalaciones, ediciones especiales..

Gira Bellamátic

° ARCO 2001. Parque Ferial Juan Carlos I. Madrid. Stand de La Más Bella. Febrero 2001.
° EDITA 01. VIII Encuentro de Editores Independientes. Punta Umbría, Huelva. Abril 2001.
° COSLART´01/ALTAVOZ. Encuentros de Arte Experimental de Coslada. Madrid. Mayo 2001.
° E-PRON. Exposición de Arte Tecnológico. Galería May Moré. Junio 2001.
° ENTREFOTOS 2001. Feria de Fotografía. Madrid. Noviembre 2001.
° OBSERVATORI 2001. 2º Festival Internacional de Arte Experimental de Valencia. MUVIM Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad. Valencia. Diciembre 2001.
° LA ESFERA AZUL. Galería de Arte. Valencia. Diciembre 2001-Enero 2002.
° ARCO 2002. Parque Ferial Juan Carlos I. Madrid. Stand AMAVI. Febrero 2002.
° EDITA 02. IX Encuentro de Editores Independientes. Punta Umbría, Huelva. Mayo 2002.
° SITUACIONES 2002. Festival de Arte Experimental de Cuenca. Univ. Castilla la Mancha. Museo de las Ciencias. Cuenca. Junio 2002.
° CYBERIA 02. Exposición de Arte Tecnológico. Fundación Marcelino Botín. Villa Iris. Santander. Agosto 2002.
° LA CASA BIT.ART II. Festival de Danza Contemporánea. Casa de Cultura de Egia. Donostia-San Sebastián. Septiembre 2002.
° EBENT´02. Festival Internacional de Performance. CCCB, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Barcelona. Octubre-Noviembre 2002.
° CON-MUTACIONES 2002. Festival de Arte Experimental de Zaragoza. Casa de Cultura La Almozara. Zaragoza. Noviembre 2002.