Elvira Santamaría (México D.F., 1967) Presente de humo

foto: arxiu aire


Estudió filosofía en la E.N.E.P.-Acatlán, U.N.A.M. México D.F. y pintura en la E.N.P.E.G. La Esmeralda. En 1995 obtuvo una beca de residencia artística en Quebec, así como la beca "jóvenes creadores" del F.O.N.C.A..

En 1991 inicia sus presentaciones de performance en la E.N.P.E.G. La Esmeralda, trabajo que ha continuado de manera ininterrumpida participando en los más prestigiados festivales como: "Nippon International Performance Art Festival" (Japón); "Rencontre Internationale d'Art Performance" (Quebec); "Festival Trans-Art Communication" (Eslovaquia), "Trans-Europa 2000" (Alemania); "International Review of Live Art" (Escocia) y más recientemente en la bienal "Blurrr de Arte Acción" (Israel, 2001), entre otros, además de las principales ciudades de Europa, Canadá, Estados Unidos y México. Ha impartido cursos y conferencias en importantes centros culturales y universidades de México y el extranjero.

Santamaría es una artista en continua evolución. Actualmente su trabajo se ubica en la intervención y en los procesos, aunque ha transitado por algunas otras vertientes en una constante búsqueda personal, de permanente investigación y renovación de su discurso performativo.

El performance, como supongo lo es todo medio artístico, es eso, un medio; un medio de búsqueda para comprender el mundo y comunicar algo. El performance utiliza siempre la estructura efímera del tiempo, el presente; algo que muy poca gente llega a entender en su momento, quiero decir, en el momento en que se enfrenta tanto la obra de arte acción como a la vida.

Circunscrita en las tendencias de la Acción - Intervención, mi preocupación más importante es estar al 100% donde estoy y manifestarme sin representarme, así que todo pueda suceder. Las metáforas y las representaciones poéticas que siempre surgen, nunca llegan a ser la obra de arte que fue y que se resiste a desaparecer, porque la sociedad decadente que la crea sigue ahí, y es, por lo tanto, necesaria, sino que pasan a formar parte de la alógica de la acción como en un sueño.

La presencia humana se desnuda a través de una actitud única que se manifiesta fuera de las convenciones. Esta reformulación de las actitudes a través de la acción, frente al presente y a cualquier preocupación del artista es lo que transforma, a pesar de muchas opiniones contrarias, la realidad. La "realidad" no es el bloque de concreto ni el bloque conceptual que aprehendemos a ver, pues un concepto no se ve, sólo se aprehende a creer que se ve.